Nuestra Historia
Nuestra Historia
Casa Pelícano nace de una historia tejida con amor, arte y aventura. Todo comenzó en 1983, cuando Glenda y Nacho unieron sus caminos y emprendieron una vida nómada, llevando su arte por el mundo bajo el nombre de Pelícano Art. Glenda recuerda con cariño:
“Además de trabajar con plata, piedras preciosas, semillas, tagua y materiales naturales, viajábamos vendiendo sombreros de paja toquilla —los famosos Panama Hats— y artesanías en madera de balsa. Nuestros destinos eran tan diversos como Lanzarote en las Islas Canarias, Europa y los free markets de Goa, en la India.”
Seis años después, en 1989, nació Zyanya, y con ella también surgió el deseo de establecer raíces. Así fue como la familia llegó a Montañita, entonces un pequeño pueblo costero que con los años se transformaría en uno de los epicentros del surf y la cultura alternativa en Ecuador.
En diciembre de 1992, comenzó una nueva etapa con la apertura de la pizzería El Pelícano. El lugar no tardó en transformarse: no solo ofrecía unas de las primeras pizzas artesanales del sector, sino que también se convirtió en una de las primeras discotecas de música electrónica del país.
De día y de noche, El Pelícano ofrecía dos caras de una misma alma: hogar y fiesta, sabor y ritmo. Con el tiempo, ese espíritu evolucionó en un nuevo sueño: construir un hotel.
Así nació un proyecto en tres etapas que dio forma a una estructura rústica y encantadora, hecha de madera y piedra, que albergó durante muchos años 15 habitaciones llenas de calor humano, bohemia y autenticidad.
El fallecimiento de Nacho fue un golpe profundo para la familia. Pero también una chispa que encendió la necesidad de renovarse. Glenda y Zyanya, ahora acompañadas por Michel, pareja de Zyanya, decidieron dar un nuevo paso. Se embarcaron en una transformación profunda del espacio, honrando su historia mientras lo adaptaban a las necesidades de los viajeros contemporáneos.
En ese proceso se unió Shirley, una gran amiga y ahora pieza clave del equipo, quien trajo consigo energía y frescura para esta nueva etapa.
Así nació Casa Pelícano: un conjunto de cinco apartamentos modernos, cómodos y cuidadosamente diseñados, ubicados en un rincón privilegiado de la costa ecuatoriana: La Punta de Montañita. Rodeados de naturaleza y tranquilidad, y a solo pasos del mar, los apartamentos miran hacia uno de los surf points más famosos de Latinoamérica y del mundo entero.
Casa Pelícano no es solo un lugar para quedarse. Es un espacio con alma, con raíces profundas y con una historia que ha cruzado océanos y culturas para asentarse finalmente en este rincón mágico. Aquí, cada detalle guarda el eco de un viaje, de una vida vivida con pasión, y de una familia que sigue soñando, siempre cerca del mar.
Casa Pelícano nace de una historia tejida con amor, arte y aventura. Todo comenzó en 1983, cuando Glenda y Nacho unieron sus caminos y emprendieron una vida nómada, llevando su arte por el mundo bajo el nombre de Pelícano Art. Glenda recuerda con cariño:
“Además de trabajar con plata, piedras preciosas, semillas, tagua y materiales naturales, viajábamos vendiendo sombreros de paja toquilla —los famosos Panama Hats— y artesanías en madera de balsa. Nuestros destinos eran tan diversos como Lanzarote en las Islas Canarias, Europa y los free markets de Goa, en la India.”
Seis años después, en 1989, nació Zyanya, y con ella también surgió el deseo de establecer raíces. Así fue como la familia llegó a Montañita, entonces un pequeño pueblo costero que con los años se transformaría en uno de los epicentros del surf y la cultura alternativa en Ecuador.
En diciembre de 1992, comenzó una nueva etapa con la apertura de la pizzería El Pelícano. El lugar no tardó en transformarse: no solo ofrecía unas de las primeras pizzas artesanales del sector, sino que también se convirtió en una de las primeras discotecas de música electrónica del país.
De día y de noche, El Pelícano ofrecía dos caras de una misma alma: hogar y fiesta, sabor y ritmo. Con el tiempo, ese espíritu evolucionó en un nuevo sueño: construir un hotel.
Así nació un proyecto en tres etapas que dio forma a una estructura rústica y encantadora, hecha de madera y piedra, que albergó durante muchos años 15 habitaciones llenas de calor humano, bohemia y autenticidad.
El fallecimiento de Nacho fue un golpe profundo para la familia. Pero también una chispa que encendió la necesidad de renovarse. Glenda y Zyanya, ahora acompañadas por Michel, pareja de Zyanya, decidieron dar un nuevo paso. Se embarcaron en una transformación profunda del espacio, honrando su historia mientras lo adaptaban a las necesidades de los viajeros contemporáneos.
En ese proceso se unió Shirley, una gran amiga y ahora pieza clave del equipo, quien trajo consigo energía y frescura para esta nueva etapa.
Así nació Casa Pelícano: un conjunto de cinco apartamentos modernos, cómodos y cuidadosamente diseñados, ubicados en un rincón privilegiado de la costa ecuatoriana: La Punta de Montañita. Rodeados de naturaleza y tranquilidad, y a solo pasos del mar, los apartamentos miran hacia uno de los surf points más famosos de Latinoamérica y del mundo entero.
Casa Pelícano no es solo un lugar para quedarse. Es un espacio con alma, con raíces profundas y con una historia que ha cruzado océanos y culturas para asentarse finalmente en este rincón mágico. Aquí, cada detalle guarda el eco de un viaje, de una vida vivida con pasión, y de una familia que sigue soñando, siempre cerca del mar.

